Durante
los primeros días que pasé aquí, un detalle me intrigaba sobremanera: hacía
mucho tiempo que no llovía, según me dijeron, pero yo entraba a cualquier
edificio y me encontraba charcos; charcos en las tiendas, charcos en la
universidad, pisos con charcos y con el barrillo que resulta de pisarlos. No
encontraba explicación, pensaba en gente derretida por el calor, en alguna
costumbre misteriosa consistente en fregar los suelos a medias, en sistemas
anti-incendios con vida propia… la respuesta, sin embargo, era mucho más
sencilla, y estuvo todo el tiempo delante de mis narices, pero hasta que conocí
al doctor Asem no fui capaz de encontrarla.
El
doctor Asem es profesor de inglés en el departamento de idiomas de la universidad
privada de Trípoli, y no es que le conozca mucho; en mi segunda semana aquí me
lo presentaron, me deseó suerte, y ahí terminó nuestra relación. El asunto es
que al día siguiente volví a verlo, en una situación que no me esperaba.
miércoles, 13 de junio de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
Este pueblo es una ruina
2 de junio
Libia, como
tantos países del Mediterráneo, tiene una historia larguísima; de hecho, su
nombre es uno de los más antiguos que quedan, usado ya por los griegos y,
después, por los romanos. Al parecer procede de sus primeros pobladores
conocidos, la tribu de los Libu, tras los cuales han vivido aquí
fenicios, griegos, cartagineses, romanos, bizantinos, vándalos, árabes, turcos,
españoles e italianos, citando de cabeza.
A una hora
en coche, dirección Túnez, se halla la pequeña ciudad de Sabratah, fundada por
los italianos hace casi cien años en el emplazamiento de la Sabratah original,
próspera ciudad Fenicia primero y romana después. Bueno, pues Maria Valquiria
propuso hacer una visita turística, y ayer estuvimos allí. Fue un viaje de lo
más guiri, así que hice todas las fotos que pude con mi querido Samsung Galaxy,
lo cual no fue nada fácil, ya que cuando aprieta el sol no se distingue nada en
la pantalla, así que tengo que fotografiar de oído. No he quedado muy contento
con el resultado, espero que os gusten.
Radio Patio
Cuando llegué a Trípoli, los tres pisos de mi bloque estaban recién pintados y vacíos;
en un mes los habíamos llenado. No creo haber comentado que mi casero (os
acordáis, ese señor que se fue a veranear a Sodoma y volvió escaldado) es el
dueño de todo el bloque. Le llamaremos Mister Freddy, en honor al cantante de
Queen, con el que tan bien se habría llevado.
jueves, 7 de junio de 2012
lunes, 4 de junio de 2012
Mamá, de mayor quiero ser milicia
El levantamiento
popular contra Gadafi, la posterior guerra civil, y la derrota del régimen, han
tenido varios protagonistas claros: vaya por delante el pueblo libio, digno de
elogio; la OTAN, claro, sin cuyos bombardeos es probable que el “amigo excéntrico
de occidente” siguiera en el poder; por último, los más visibles, aún hoy: los
milicianos.
domingo, 3 de junio de 2012
Hablando por los codos
Mis
queridos acompañantes, me llena de orgullo y satisfacción deciros que empieza a
notarse una progresión en mi árabe; después de mucho esfuerzo y de tirar la
toalla varias veces, he completado mi primera conversación improvisada, no
limitada a cómotellamasdedóndeerestegustalibia, y puedo decir, con
alegría y vanidad desorbitadas, que, lingüísticamente hablando, he pasado de completa
nulidad a idiocia manifiesta.
martes, 22 de mayo de 2012
El viento trae la voz de Dios
El verano se acerca, y nos avisa con un sol cada día más lento, cada día permaneciendo un par de minutos más en el cielo. Ya no vuelvo del trabajo por la noche, ahora podemos salir al balcón, encender un cigarro, y ver cómo se oscurece nuestro callejón, y cómo, justo antes de que los rosas y naranjas del cielo se vuelvan grises, el viento nos trae la Voz de Dios.
Hamza se va de viaje
Hamza ha estado un par de semanas fuera del país. Tiene un hermano viviendo en Grecia, así que se ha ido a visitarle. Para mí, como podéis imaginar, ha sido un fastidio, pero, como también podéis imaginar, ha vuelto cargado de ocurrencias.
Creo que podemos considerar este viaje como la primera experiencia europea de Hamza. Cierto que había estado antes en Malta (media hora de avión desde Trípoli), pero allí viven tantos libios, y el idioma maltés se parece tanto al árabe, que aquí hablan de Malta más o menos como hablan de Túnez o Egipto. Así que sí, digamos que Hamza no había pisado nunca antes suelo europeo.
Ha vuelto fascinado, y también fastidiado. Pasemos primero por la fascinación, por algunas de las cosas que nos fue contando a Markus y a mí el día que volvió y se pasó por casa:
viernes, 18 de mayo de 2012
En la azotea
Cuando
vi el piso y descubrí que se podía subir a la azotea sin problemas, me alegré
mucho. Pensé instantáneamente en sillas y mesas de plástico, desayunos al sol,
cenas tomando el fresco en verano… luego empecé a vivir aquí, y he de decir que
no he subido mucho a la azotea, básicamente solo para hacer un par de fotos,
fumarme un cigarro y bajar. Pero claro, hay cosas que es mejor hacer en
compañía, y tampoco me lucía mucho la idea de cenar yo solo con tanto aparato,
y pensaba: “cuando venga Markus, ya subiremos y montaremos algo”. Bueno, Markus
ha llegado, y sí, hemos subido a la azotea.
Happy Birthday
El otro día fue mi cumpleaños, y tuve un único regalo, merced a la tía de la prometida de Abdul. En fin, una foto vale más que mil palabras:
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