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sábado, 3 de enero de 2015

Lo que el viento se llevó... fue a mí



Queridos acompañantes, os debo una disculpa por haber desaparecido. No tengo motivos que justifiquen tal comportamiento, pero aun así intentaré daros una explicación ahora que, habiéndome ido de Libia hace meses, se cierra este blog.

sábado, 19 de abril de 2014

Leptis Magna I



Después de haber visitado con Salah la Sierra de Nafusa, quedamos en que también nos daría un paseo por Leptis Magna, una de las ciudades romanas mejor conservadas del Mediterráneo. Sin embargo, el viaje corrió peligro antes de empezar.

viernes, 14 de marzo de 2014

El genio local - Ghadames V



En anteriores entradas os habéis podido dar cuenta de que Ghadames es uno de los sitios más particulares y hermosos de Libia. Ghat y Nafusa conservan sus cascos históricos en estado semi ruinoso, mientras que Sabrata, Leptis Magna o Trípoli son el producto de potencias más o menos invasoras.

Ghadames es la combinación perfecta: una ciudad nacida del genio local, adornada por las aportaciones de otras culturas, y preservada gracias a la ayuda internacional y el turismo. En su remozado rostro, Ghadames se muestra como algo pura y genuinamente libio, retocado aquí y allá con una columna romana, un cuartel turco o un consulado francés.

Quizás precisamente debido a ello, Ghadames es un enclave muy, muy libio, y mi viaje allá fue rico en anécdotas libianas.

jueves, 27 de febrero de 2014

El castillo entre las dunas - Ghadames IV



Tras el intensivo paseo por la ciudad vieja, la última gran atracción que nuestro guía Bashir nos había preparado consistió en una excursión al desierto. El plan era visitar la gran duna de Ghadames y su… ¡castillo romano!

Ghadames está situada en un punto estratégico bastante importante, la triple frontera entre Libia, Túnez y Argelia. Desde la ciudad, situada en llano, no se aprecia gran cosa, pero a unos diez kilómetros se alza un promontorio natural desde el que se ven kilómetros y kilómetros de llanura desértica. Ese sería nuestro destino.

Bashir nos consiguió un coche todoterreno, vehículo sin el cual es difícil moverse por el desierto. A eso de las cuatro y media de la tarde, dos horas antes del atardecer, nos pusimos en camino.

domingo, 9 de febrero de 2014

Vuestro techo, nuestro suelo - Ghadames III


La ciudad vieja de Ghadames fue abandonada en dos grandes “migraciones” a la ciudad nueva: el primer éxodo data de los años 60, cuando el rey Idris construyó numerosas casas fuera de la antigua muralla; sin embargo, Bashir nos contó que sólo unas pocas familias se mudaron, ya que estaban acostumbradas a su modo tradicional de vida en las viejas casas de adobe.

En los años 80, Gadafi construyó todavía más casas, y de un día para otro se mudaron las 600 familias que seguían viviendo en la ciudad vieja.

¿Por qué? ¿Fueron obligadas a punta de pistola por el mismísimo tirano? ¿Les pagaron por mudarse?

Más bien no. Simplemente, a esas alturas ya habían visto lo prácticas que son luz eléctrica y agua corriente, y lo cómodo que resulta aparcar el coche delante de la puerta de casa.

Así, la ciudad vieja fue abandonaba, y sus ancestrales muros comenzaron a ajarse y desmoronarse… hasta que llegaron la UNESCO y el turismo. 

sábado, 1 de febrero de 2014

La Perla del Desierto - Ghadames II



Las ciudades libias que he visitado hasta ahora pueden calificarse de muchos modos: interesantes, diferentes, curiosas, extrañas, exóticas, tranquilas, caóticas… se me ocurren docenas de adjetivos que podrían describirlas, pero hay uno que, al menos de momento, sólo puedo aplicarle a Ghadames y a ninguna otra ciudad de este país: bonita.

martes, 14 de enero de 2014

En la casa del conejo



En un agujero en el suelo vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, desagradable, lleno de restos de gusanos y olor a cieno, ni tampoco un agujero seco, vacío y polvoriento, sin un lugar para sentarse o comer: era un agujero-hobbit, y eso implica comodidad.

El Hobbit, J.R.R. Tolkien


Bueno, la verdad es que las casas-cueva de la Sierra de Nafusa nunca fueron habitadas por hobbits; además, sí que están muy polvorientas, al menos ahora que nadie vive en ellas… sin embargo, en Yefren visitamos una casa cueva digna del mismísimo Bilbo Bolsón.

martes, 7 de enero de 2014

Alcázares y miradores


No se puede decir que Libia haya sido nunca un destino turístico puntero, pero antes de la Revolución de 2011 había cierto flujo de visitantes; por lo general venían en viajes organizados, y los llevaban y traían del hotel a la visita guiada, de la visita guiada al hotel. El merodeo libre no estaba bien visto por el régimen, se prefería la foto rápida con el monumento de turno, y después directos a la cama. Algo que, por otro lado, parece gustarle a buena parte de los turistas.

Hoy en día, la situación inestable del país ha acabado con ese tímido sector turístico, que supuso un importante impulso económico para lugares como Ghadames o Khums (donde está Leptis Magna), declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sin embargo, algunas empresas siguen abiertas, esperando optimistas que alguien contrate sus servicios. 

Pues bien, hace un tiempo le dimos un alegrón a una de ellas, ya que contratamos un viaje a la Sierra de Nafusa.

viernes, 3 de enero de 2014

Otra navidad en Libia



Por segundo año consecutivo he pasado las fiestas en Trípoli y, la verdad por delante, en la ciudad no he vivido muchas cosas dignas de contar. Es más, en realidad preferiría publicar algo sobre mis últimos viajes a Ghadames, Yefren, Leptis Magna y Ghat, pero tengo en la cabeza tanta información sobre ellos, que no sé cuándo lograré terminar las entradas correspondientes. 

Sin embargo, no quiero tener parado el blog hasta entonces, de ahí que os haya preparado esta pequeña cesta de navidad.


sábado, 21 de diciembre de 2013

Ghadames



Año y medio después de mi llegada al país, por fin lo he conseguido: he pasado un par de días en el Sáhara libiano, más concretamente en Ghadames, La Joya del Desierto.

Sin embargo, y como es habitual, el viaje empezó ya antes, con anecdotillas tenderiles y aeroportuarias.

martes, 26 de noviembre de 2013

Hamza y la Ley de la Gravedad



Hace ya algún tiempo, Hamza me propuso hacer una excursión. El plan era acercarnos al pueblo del que es originaria su familia, y de paso visitar un par de enclaves “turísticos”, además de un abnormal place del que no quiso darme más explicaciones para no chafarme la sorpresa. Esto es lo que pasó.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Kabao maravillao

Va para mis amigos de Alcázar, por razones obvias.


Hace un par de semanas, Maria Valquiria y yo dedicamos el viernes a hacer turismo. Mi jefa sigue mostrando un punto de vista particular en lo que al trato con humanos se refiere, pero en honor a la verdad debo decir que se ha ido convirtiendo en una persona muy simpática, mucho más relajada, y eso me hace la vida más fácil.

El objetivo de nuestro viaje fue la ciudad bereber de Kabao, donde se encuentra uno de los mayores y mejor conservados Qasar de toda Libia.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Con R de Revolucionario - Taxi Chat IV



Hace ya tiempo, tuve el honor de ser llevado al curro por Mohamed, el taxista más limpico y apañao que he visto en mi vida: camisa blanca nívea, pantalón chino de un color beige manchífugo, de adorno un reloj de pulsera más brillante que el mismérrimo sol.

Tuvimos una larga conversación, de la que voy a rescatar una pequeña parte que no comprendí muy bien:

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Aventuras y desventuras de un pobre desgraciado I


La verdad es que tengo bastantes cosas que contar, pero entre el caloruzo que hace, los cortes de luz y ahora también los cortes de agua, no acabo de ponerme. Pero bueno, aquí os narro el tortuoso camino que me condujo a las vacaciones de verano.

miércoles, 21 de agosto de 2013

¡Lorenzo, maniféstate!



Quizás alguien se haya dado cuenta de que llevo más de un mes sin publicar nada, y es porque me he ido de vacaciones a España, así, sin avisar ni nada. Me cuentan mis contactos en Silicon Valley que, ante la falta de novedades libianas, la actividad en internet se ha reducido al 3’58% de lo que es habitual, así que he decidido ponerme de nuevo manos a la obra.

La verdad, lo que he visto y hecho por Europa se merecería más de una crónica. Por ejemplo, he descubierto que bañarse en una poza es de lo mejor (y de lo más frío) que te puede ocurrir en la vida, he pasado por zonas de España que no conoce casi nadie y que tienen una naturaleza apabullante, he visitado pueblos aragoneses petados de arte e historia, pero que parecen cerrados por derribo, me he echado varios centenares de cañas fresquitas (ya, bueno, eso no suena tan especial, pero a mí se me escapa la lagrimeja), he constatado que los Alpes son muy altos y tienen nieve en verano, y por si todo esto fuera poco, cuando llegué a mi pueblo me topé con el hecho ominoso de que hacía más calor (literalmente, yo como siempre todo rigor) que en la mismísima Trípoli, a dos pasos del Sahara.

Las vacaciones, sin embargo, pasaron como un suspiro, y esta mañana he vuelto a Libia. Tras la típica discusión de aeropuerto con el taxista (¿te crees que soy tonto? ¿Cómo me voy a creer que eso es el precio normal por ir al centro, no ves que te estoy hablando en libio????), pude disfrutar del amoroso tráfico local, con sus entrañables derrapes y sus melosos insultos. A las pocas horas de estar aquí, ya intentaba otro taxista que me convirtiera al Islam, esa fijación que tanto se estila por estos lares. Al llegar a casa he descubierto que se ha instalado un ejército de hormigas, y Mirco dice que en el país la guerra está a punto de estallar (o algo), pero la gente en la calle bebe café y conversa como si estuvieran esperando a que comience un partido de tercera regional…

Así, sentado en mi cuarto, con la mezquita a mi izquierda y una cerveza sin alcohol a mi derecha, tengo la sensación de que nada ha cambiado, y a la vez ganas de ver en qué medida me equivoco. Voy a ponerme un poco al día (en vacaciones me someto a un autoimpuesto bloqueo informativo), a charlar con la gente, y en cuanto me entere de cosas o me suceda algo simpático os lo cuento (y me encantaría que me dierais vuestra opinión de vez en cuando, ejem, ejem).

¡Salud!

P.S: acabo de oír fuegos artificiales. Mucho, mucho, no ha cambiado el asunto, no.

viernes, 5 de julio de 2013

miércoles, 3 de julio de 2013

Divagando con... Ikram Barcala


Mis dear acompañantes, esta semana he tenido el gusto de participar en el blog de un cangrejo ibérico con mucho sentido del humor; os pegaría aquí el resultado, pero prefiero que lo veáis en su blog, La Inmortalidad del Cangrejo. Encontráis la divagación concretamente aquí.

Sin otro particular, se despide atentamente etc, etc, etc.

jueves, 27 de junio de 2013

Haciendo el bereber IV



Eran las seis de la mañana, los mosquitos se estaban poniendo morados con mi inocente sangre, en la habitación hacía un calor infernal… empapado en sudor, me levanté, vi a Hakím durmiendo en el otro extremo de la alfombra, y salí a la calle.

Había amanecido ya. Fuera, el ambiente era fresco y soplaba un poco el aire. Mi único acompañante en el exterior era el dromedario, que seguía viendo pasar las horas en la misma posición del día anterior.